Los chonos (pescadores) se mezclaron con los
cuncos (agricultores), imponiendo su carácter de
pueblo marítimo. Practicaban la pesca y también la
cacería de lobos marinos, para lo que utilizaban las
embarcaciones construidas por ellos, llamadas dalcas.
Estas eran tres tablones que habían sido curvados con agua y
con fuego, y que estaban unidas entre sí mediante fibras
vegetales. Habitaron la parte del sur austral, incluyendo
los actuales Archipiélagos de los Chonos y de las Guaitecas,
donde navegaron por los canales y por el tempestuoso Golfo
de Penas.
Existe evidencia de la presencia de algunos objetos al
parecer de origen polinésico, como el remo de paleta ancha
denominado pagaya y el empleo de un ancla de madera y
piedras llamada sacho, lo que teóricamente
confirmaría los viajes de grupos polinésicos a las costas de
Chile, y especialmente a Chiloé.
Su organización social consistía en bandas muy
pequeñas que solo se mantenían permanentemente unidas a
nivel familiar. Las mujeres participaban en actividades
económicas básicas, mariscando en las playas; criaban perros
lanudos, cuyo pelo era aprovechado para fabricar telas muy
toscas.
La alfarería aparentemente les fue desconocida,
pero fabricaron lanzas, masas o garrotes, anzuelos de madera
y redes de fibra vegetal.
Cuando los chonos no estaban navegando, vivían en
armazones de cuero y madera o en cavernas
naturales.