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El mayor pianista de
Chile para el
mundo
Claudio Arrau nació en
Chillán un 6 de febrero de 1903. Su padre, Carlos
Arrau Ojeda, falleció cuando él tenía sólo un año.
Su madre, Lucrecia León, profesora de piano,
encaminó sus primeros pasos y aprendizajes en el
mundo de la música. Su capacidad fue tal, que a
los 5 años realizó su primer concierto en el
Teatro Municipal de Chillán.
Hacia 1909,
completó una serie de audiciones ante congresistas
y el Presidente Pedro Montt, las que se tradujeron
en la entrega de una beca que duró diez años –a
partir de 1911- para cursar estudios en Alemania,
momento en el cual se transformaría en un
verdadero ciudadano del
mundo. Trasladado a Berlín, junto
a su madre y hermanos, Carlos y Lucrecia,
emprendió sus estudios junto a maestros de gran
prestigio. En 1913, a partir del acercamiento que
se produjo con Rosita
Renard, quien se encontraba
estudiando piano en la misma ciudad europea, se
vinculó al maestro Martín Krause. La relación
entre ambos trascendió el carácter académico, pues
Arrau lo consideró su figura paterna. La muerte de
Krause, en 1918, causó en el joven un duro revés.
Ya consagrado en Alemania hacia la década
de 1920, intérprete avezado tanto en música
clásico-romántica como composiciones
contemporáneas vanguardistas, Arrau emprendió
varias giras por Norteamérica, Sudamérica y Chile
que acabaron por confirmar mundialmente su
virtuosismo.
En 1933 debutó musicalmente
en México. Allí, tres años más tarde interpretó la
música de la película de José
Bohr Sueño de amor, basada
en la vida de Liszt, y participó en el film del
mismo director ¿Quién mató a Eva?
Al comenzar la Segunda Guerra Mundial
abandonó, junto a su esposa, su residencia en la
Alemania nazi, radicándose en los Estados Unidos
de Norteamérica.
Comenzó a ser difundido
masivamente a través de dos rollos de pianola,
producidos en Londres en 1922, pero fue con las
innumerables producciones discográficas realizadas
desde la década de 1950 que se produjo la
masificación de Arrau en el mundo entero,
alcanzando a públicos de los más variados
segmentos.
El repertorio recurrente de
Arrau estuvo conformado por obras de Beethoven,
Schubert, Schumann, Liszt, Chopin y Debussy. De
autores chilenos sólo se podrían contar unas pocas
obras de Pedro Humberto
Allende, Acario
Cotapos y Domingo Santa Cruz.
Su vida estuvo marcada por la ausencia de
Chile, aún cuando se cuentan cerca de veinte
visitas musicales, siempre caracterizadas por la
calurosa recepción popular. A sus ochenta
años le fue otorgado el Premio
Nacional de Artes Musicales.
Murió en la
ciudad de Mürzzuschlag, en Austria, el 9 de junio
de
1991. |