El hallazgo de la
imagen de la Virgen de Andacollo
El presbítero Juan Ramón Ramirez recoge la
tradición popular que asigna a un minero indio el encuentro
da la imagen de la Virgen:
En compañía de algunos
familiares, el indio andacollino buscaba leña en la montaña
cuando al desgajarse un gran pedazo movedizo apareció, medio
oculta, una pequeña estatua de madera toscamente labrada, de
tez morena de gracioso rostro.
Manuel Concha en su libro "Tradiciones
Serenenses" escribe sobre el hallazgo:
"Cierta noche, un
indio viejo dormía, con aquel sueño pesado del que ha
trabajado sin descanso durante el día, en una de las catas
de su amo, cuando notó que la mina se había iluminado
súbitamente, y que la luz aumentaba en intensidad ... A
poco, un punto más luminoso, que parecía el foco de aquella
clara y dulce luz, principió a cambiar de forma, a tomar
consistencia material, a delinearse algo que parecía un
objeto flotante, unacosa impalpable. En seguida, oyó clara y
distintamente, una vaga pero comprensible voz que le
dijo:
"Existe una gran riqueza a pocos pasos de ti;
busca entre los peñascos más altos que se encuentran en la
planicie que se extiende sobre tu cabeza. ¡Anda Collo!"
Cesó la voz y la luz se extinguió.
A la noche siguiente, se volvió a renovar la
visión, y la misma voz dijo:
"Tuyas serán las riquezas. ¡Anda, anda,
Collo!!"
"Preocupado en exceso, dio cuenta a su amo de
lo que había visto y oído. El español, en relación al indio,
no vio otra cosa que el logro providencial de sus deseos:
"Anda y descubre esa riqueza, pero como te vengas con las
manos vacías te he de cortar las orejas!".
El indio Collo partió, y a poco regresó
trayendo entre sus brazos el busto de madera de una virgen
groseramente esculpida.
"Este es, pues, según la tradición que no se
apoya en documento alguno, el origen de la Virgen de
Andacollo".
La actual imagen
de la Virgen de Andacollo
La primera imagen de la Virgen que se menciona
en los relatos anteriores, no es la que se venera
actualmente en Andacollo. Desapareció misteriosamente.
Debido a que la capilla se encontraba sin imagen, perdió su
advocación a la Virgen del Rosario y pasó a llamarse
parroquia de San Miguel. Para recuperar su título, el
párroco Bernardino Alvarez del Tobar inició una colecta
entre los indios y vecinos de Andacollo. Reunieron la suma
de 24 pesos y encargaron una imagen de bulto a Lima. La
imagen llegó a comienzos de 1676, y después de conseguir con
la autoridad eclasiástica que el Arcángel San Miguel
abandonara su puesto en honor de la Virge del Rosario, la
imagen fue bendecida el primer domingo de Octubre de
1676.
No existe constancia de los favores concedidos
por la primera imagen. Todos los milagros, algunos
canónicamnete probados, son obra de la venerada imagen
adquirida en 1676.
Templos
Además de la simple ramada que cobijó a la
primera imagen, el culto a la Virgen María ha originado la
construcción sucesiva de cuatro templos.
Afines del siglo
XVI le erigió una capilla el cura doctrinero Juan Gaytán de
Mendoza. En 1676, con motivo de la llegada de la segunda
imagen, el párroco Bernardino Alvarez de Tobar le levantó
otra Iglesia. Un tercer templo de hizo por orden deMahuel
Alday, obispo de Santiago. Por último, la gran basílica,
asombro de visitantes y devotos, inuaugurada el 25 de
Diciembre de 1893, fue obra de los obispos José Manuel
Orrego y Florencio Fontecilla. Los planos fueron ejecutados
por el célebre arquitecto italiano Eusabio Chelli.
Milagros y favores de la
Virgen de Andacollo
Los milagros de la Virgen de Andacollo y del
Niño Dios de Sotaquí, son conocidos en todo Chile y en el
extranjero. Si se hiciera una crónica de de todas las
gracias concedidas por la Madre de Dios y de su Divino Hijo,
daría tema para un libro.
Ya en el año 1748 y con motivo de la visita
que hizo al santuario don Manuel Alday, obispo de Santiago,
escribía un cronista:
"Esta soberana Virgen acredita su augusto
patrocinio y la confianza que en Ella tienen, con notables,
frecuentes y recientes prodigios que se cuentan como
curaciones subitáneas de males envejecidos e incurables y
aun de muertos resucitados".
Juan Ramón Ramírez, recoge el famoso milagro
de Rosa Galleguillos, ocurrido el 26 de Diciembre de 1860.
La tullida Galleguillos arrojó sus muletas ante numeroso
público, acompañó la procesión y volvió a su casa, a pie
firme.
En el "Libro de Gracias y favores de la
Virgen", Ramírez nos cuenta el caso de una resucitada
después de estar dos horas bajo el agua y a las cuatro horas
de ser tenida por muerta.
Otro suceso extraordinario que recoge los
anales del santuario es el conocido como "La espada del
turbante". El corrector de un baile de trubantes no pudo
subir a la fiesta y le prestó su espada a otro corrector.
este acompañó al grupo danzante y cuando llegó junto a la
Virgen, no pudo desenvainar la espada. Ni él ni cuatro
hombres. A su regreso, devolvió la espada y el corrector
enfermo la desenvainó sin dificultad.
En 1871, Andacollo sufrió el azote de la peste
viruela que cusó en pocos días más de treinta víctimas. El
pueblo pidió al señor cura que la Virgen recorriera en
procesión la calle Urmeneta. Así se hizo y la peste
cesó.
En las revistas "Estrella de Andacollo",
fundad en 1906, y en "Nuestra Señora de Andacollo", fundada
en 1928, se da cuenta pormenorizada de muchos favores
marianos concedidos a danzantes y devotos. A continuación
algunos de ellos:
"La desahuciaron. Ni un minuto más y vive
todavía"
"Extracción de una bala en los riñones"
"Sana
de hora muerta"
"Riñon corrompido extraído con
felicidad"
"La Virgen concede terreno para edificar
casa"
"Parto feliz y mejoría de la
membrana"
"Moribundo hora y media. Se salva por
milagro"
"Detención de orina"
"Parálisis
facial"
"Huye el cáncer"
"Huye la
apendicitis"
"Sana de fortísimos dolores de cabeza al
contacto de la imagen"
"Ciego de nacimiento ha
sanado"
"Consiguió ocupación para su hijo"
"Salvados
de un derrumbe de mina"
"Catroce cálculos al
hígado"
"Grasa de la Virgen salva parálisis del brazo
derecho"
"Mejoría de fiebre chabalongo"
"Salvado de
alfombrilla y un gran tumor en la corva de una
pierna"
"Sana con el aceite de la Virgen en la
sopa"
"Trinidad Palma sana de una muy larga
disentería"
"Pierna sanada con grasa bendita"
"Una
familia sana de unos granos malignos"
"Inundación. Todos
se salvan subiéndose a un sauce"
"Doña Pilar M. de
Sánchez, de Argentina, sanó de un flujo de sangre"
"Ni
cinco minutos tardó la Virgen en concederle la
gracia"
"Sana un sordo de nacimiento"
"Sana enferma de
la cara con la boca hinchada y torcida"
"Salva un terno
de un incendio"
Las
Danzas
Los bailes que durante tres días (24-25-26 de
Dicembre) se presentan en Andacollo constituyen la gran
atracción de la fiesta.
En contraste con la variedad de danzas y
comparsas que acuden a la celebración de la Virgen del
carmen en la Tirana, el 16 de Julio de cada año, muchas de
las cuales son de origen peruano o boliviano, Andacollo
defiende la pureza inmutable de sus tres bailes: chinos, turbantes y danzantes.
El antiguo baile chino de Andacollo es, sin
duda, el más exótico e interesante. Está formado por mineros
que representan a los primitivos indios que veneraban a la
Virgen. Su extraña y bárbara coreografía no acepta paralelo
con ninguna danza folklórica europea. Visten de un solo
color. colores de cerros nortinos: marrón, azulino, violeta
o rosado. Pantalones anchos o cortos, adornados en la parte
inferior con encajes y lentejuelas. Calzan zapatos u ojotas.
Medias gruesas del mismo color del traje. En la camisa,
llevan bordados un ¡Viva la Virgen!, el nombre del bailarín,
pájaros y flores. El cinturón es ancho, de fantasía, con
adornos de cuentas azules, verdes y rojas. Sobre las caderas
penden los amplios culeros de cuero de los antiguos apires,
adornados con espejitos y piedras de colores brillantes.
Cubren sus espaldas con grandes pañuelos de fantasía. Por lo
general, van descubiertos. Algunos se cubren con morriones o
boinas tejidas. Los bailarines más antiguos usan casacas y
pantalones de terciopelos.
La danza consiste en una serie de saltos
atléticos que inician con el cuerpo doblado en cluclillas.
Saltan sobre un pie y después sobre el otro. Tan pronto se
les ve en el aire como en el suelo. Los más ágiles dan
saltos extraordinarios.