Quiénes Somos   Noticias   Eventos   Chile   Turísmo   Galeria   Social   Contáctenos   Mapa del Sitio   Portada      

.
                       
 Turísmo

< Volver

Isla de Chiloé

     

  

  Fotos: galeria chileturismo.cl

 

  Foto: galeria de foto chiloe.cl

En Cucao, como en muchos lugares de la isla grande de Chiloé, la brujería se denominada "el arte" y tratar de obtener información sobre ella es tarea imposible. Todos la temen y rehúyen, ya que una ley muy antigua dice que "a quien revele algún secreto se le corta la lengua". Sin embargo, se sabe que tienen poderes y pueden volar. Hacen mil maldades, excepto robar, y es por eso que, se dice, el brujo siempre va a ser pobre. Y aunque "el arte" se practica en secreto, hay diferentes maneras de descubrir a un brujo como, por ejemplo, ponerse la ropa al revés o colocarse en el ojo una lágrima de perro, animal que es capaz de verlos.

LEYENDAS

Cuentan los lugareños islotes que hace años, cuando una compañía minera norteamericana hacia estudios de explotación de oro en las playas de Cucao, un gringo bebido se encaramó en los roqueríos envuelto en una sábana blanca y comenzó a pedir balseo, por lo que fue castigado por su burla, ya que al tiempo murió repentinamente de una misteriosa enfermedad. Muchos dicen oír sus gritos desconsolados en noche de tormenta, pidiendo balseo, ahora muy en serio.

También se dice que una vez muerta una persona, su alma necesita pasar al otro lado del mar y para ello, ésta debe subir a la parte más alta de los acantilados y gritar pidiendo balseo hasta la otra orilla, acudiendo al llamado un botero vestido de blanco en un bote del mismo color y luego se aleja con su pasajero hacia el más allá, si éste se ha portado bien. De no ser así, su alma queda vagando y llorando cerca de los roqueríos. Muchos dicen haber escuchado lamentos confundidos con el ruido del viento y de las olas.

Fuente: chileturismo.cl

 

                                                                                                                                                          Subir